EL PUEBLO
Geografía e historia del pueblo de Esplegares (sacado de un texto original escrito por el maestro Nacional Don Rufo Ramírez Medina el 31 de Marzo de 1933)

Historia del pueblo de Esplegares (etimología de su nombre).
Como él indica proviene de la planta aromática tan abundante que se encuentra
en cualquier paraje de su término llamado espliego. Pocos datos se han podido
recoger, ni quedan vestigios de edades anteriores. Como pueblo situado en la
región central y con pastos abundantes, debió ser lugar de escala de pueblos
de pastores nómadas, que en las épocas de primavera y verano, se establecían
con sus ganados trashumantes, emigrando en las estaciones frías a otros
terrenos de clima más benigno. Prueba de esto, las ruinas que existen el las
ruinas de la ermita de Santa Catalina; las casas o el área que ocuparon tienen
pocas dimensiones, lo mismo que la total del pueblo, así mismo los muros o
paredes de las construcciones tiene poco grosor y en los escombros no se han
encontrado vestigios de tejas, pizarras o losas que sirvieran de techumbre a
dichas edificaciones.
Esto último refuerza más la tesis de que fue el
establecido, un pueblo de pastores que vivía en cabañas o chozas, con el
tejado hecho de ramas y tierra., que en las estaciones de buena temperatura,
cuando eran abundantes los pastor, les servía de excelente refugio, pero como
en Invierno lo dejaban abandonado, no se ocupaban en hacer edificaciones más
sólidas. Dichos restos de poblado se encuentran en el sitio que llaman la
"Rabera", paraje el más rico en pastos que aún hoy existe en su
término a pesar de las roturaciones que en nuestro tiempo se han verificado; al
cabo de los años estas gentes se fueron haciendo más estables, cuando hizo su
aparición la agricultura, acabaron por fijarse en un punto determinado, donde
se formó el pueblo, a su alrededor se fue extendiendo la faja de labor y el
terreno que constituye el término municipal. Dentro de él y en la parte del
saliente junto al río y en un paraje muy quebrado se encuentra la cueva que
llaman del "Buey" y que también se denomina Cueva de la Moneda y
Fábrica de armas. Dicha gruta pudo ser habitación del hombre primitivo, aunque
no se ha encontrado ningún vestigio, pero con respecto a la segunda forma con
la que se designa "Cueva de la moneda y Fábrica de armas" se
conserva por tradición y es casi seguro que se la destinó a esos menesteres;
se asegura que en tiempos de la invasión francesa, fue lugar donde se cobijó
un grupo de patriotas, que encontraron sitio seguro, donde se dedicaron a la
fabricación de armas, cosa que después en las insurrecciones carlistas,
sirvió para más adelante otros practicaran lo mismo. Refuerza la afirmación
anterior lo siguiente; dentro del casco del pueblo, en la parte de Poniente, hay
una roca que tiene la entrada por una casa de vecindad, se asegura como cierto
que fue depósito de armas y guarida de huidos en las guerras carlistas, siendo
quizá muy probable que dicho almacén o depósito se proveyera de las
que fabricaban en la "Cueva del Rey".
Situación y límites: Está situados este pueblo en la parte Este del partido judicial de Cifuentes al cual pertenece, dista de él 28 Km. Limita por el Norte con los términos municipales de Saelices y Sotodosos. Por el Este con los de Ribarredonda y Huertahernando. Por el Sur con los de Canales y Sacecorbo y por el Oeste, con el de este último y una pequeña porción del de Abanades. La configuración geográfica de asemeja a un rombo.
Extensión y población: Su extensión es de 65 Hm. cuadrados de los cuales corresponden a la zona del pueblo 600.000 metros cuadrados, a la de monte 35.000.000 metros cuadrados y a la zona agrícola 29.400.000 metros cuadrados. Su población es de 440 habitantes según el padrón último, de ellos en calidad de vecinos 135. Por tanto su población relativa es de más de 6 habitantes por kilómetro cuadrado.
Situación del casco y vías de comunicación. El pueblo se halla situado en el centro de su término municipal, sobre una meseta desnuda de arbolado a 1155 m. de altura sobre el nivel del mar. La única vía de comunicación para vehículos es la carretera de tercer orden recientemente construida de Cifuentes a Mazarete a la que se une por un camino vecinal de 600 m. siendo fácil la subida de los vehículos de motor hasta el centro del pueblo. La estación de ferrocarril más próxima es la de Sigüenza a una distancia de unos 45 Km. A todos los demás pueblos limítrofes está unido por bueno caminos de herradura, excepto a Sacecorbo y Saelices que tiene carretera.
Clima y producciones. La situación del pueblo y la clase de terreno donde se halla enclavado, poco húmedo, árido y muy calizo, son causas que contribuyen a que su clima sea extremado en verano e invierno. A causa de su sequedad el verano es caluroso y sofocante y en invierno por falta de arbolado y vegetación se sienten fríos muy intensos llegando el termómetro a marcar algunos días de Enero 12 y hasta 14 grados bajo cero. Sus producciones se reducen en el reino animal ganado lanar que tiene pastos muy finos produciendo carne muy apreciada. Algún cerdo de recrío, gallinas y en el campo, liebres, conejos, zorras alguna garduña, perdiz y palomas campestres. También se recoge algo de miel muy sabrosísima, que se puede considerar como la mejor de la Alcarria por tener este término una flora rica y variada donde la abeja liba su rico néctar. Además de cultivan vegetales, cereales y legumbres de secano.
Agricultura, industria y comercio. La agricultura se encuentra bastante atrasada, con prácticas que heredaron de sus abuelos que son verdaderas rutinas, siendo el cultivo mediano y deficiente. No se usa nada más que el antiguo arado romano, no se hacen las labores ni prácticas agrícolas como recomienda la ciencia y si se emplea algún abono no se hace racionalmente. No existe cultivo de regadío, siendo todas las cosechas que se recogen de secano. La industria casi no existe, la poca que hay se reduce a una fábrica de harinas que moltura al día unos 26 qqm. de granos. Dicha fábrica facilita fluido eléctrico para luz a los pueblos de Abánades de donde toma la fuerza, Hortezuela, Sotodosos y Esplegares. También hay dos telares antiguos donde se tejen lienzos. El comercio casi nulo, se reduce a las transacciones de granos y ganados y los productos de estos, lanas, pieles y carnes. Se exportan los granos que sobran de los trigos para el consumo y siembra. Todos los demás productos que nos son necesarios se importan.
Gobierno y cultura. Los naturales son buenos ciudadanos, obedientes al mandato de las leyes, autoridades y Poder Central, un poco murmuradores de las leyes y órdenes nuevas, pero nada más.Hay sí afán de mejorar y progresar de vida, pero esperando siempre que venga todo de arriba, sin iniciativas propias. La cultura es todavía bastante incompleta y deficiente, aunque ha cambiado mucho en estas dos últimas décadas. Hoy ya no se encuentran los padres que decían antes que a sus hijas, particularmente no les hacía falta saber leer y escribir, porque no les había de servir para nada, si acaso exclamaban "para escribir al novio" como si ello fuera un delito. De veinte años arriba rara es la mujer que se encuentra que sepa leer y escribir, pero de esa edad en sentido descendente también es casualidad encontrar una analfabeta. Los varones aunque no tienen una cultura primaria completa todos saben leer y escribir, sin darse el espectáculo denigrante y vergonzoso de la masa campesina andaluza. Sin embargo, la falta de asistencia a clase es una enfermedad que cada día va tomando más incremento y que es necesario extirpar a toda costa, bien sea ayudando a los padres necesitados, premiando a los niños que sean asiduos concurrentes o estableciendo cantinas escolares, medio quizá el mas eficaz, entre esta pobre gente falta de recursos y lo que es peor de alimentación suficiente.
Indumentaria, Modismos y Costumbres. La indumentaria que usan generalmente las personas de edad, es la típica de hace medio siglo, algún hombre se ve con alpargata abierta, calzón y pañuelo hecho gorro a la cabeza, al estilo aragonés; muy prendado de su forma de vestir, reniega de los del pantalón largo diciendo que parecen "fantoches" y que él jamás cambiará la indumentaria; las mujeres, algunas llevan saya roja o azul fuerte, su pañuelo de tres picos haciendo las veces de toquilla y otro formando gorro en la cabeza. Sin embargo en las jóvenes, la moda ha producido una verdadera revolución y muchas de ellas son la antítesis de sus mamás; éstas, que al parecer no están conformes con la forma actual de vestir de falda corta y pelo ídem, alguna vez se adivina en su mirada el deseo y orgullo que sienten como madres de que sus hijas no sean excepción de la regla general. ¡Quizá recuerden con tristeza aquellos años mozos que pasaron con ropas un poco toscas!.
En el lenguaje usan algunos modismos muy difíciles de extirpar pues pasan de
padres a hijos y la labor de la escuela queda anulada con el ambiente de la
calle. Por ejemplo cuando toman alimentos o bebidas que son o están dulces
ellos dicen que están "duz", cuando se levantan y ven que el día
está bueno, dicen que tiene buena cara "la planeta", y la palabra
clase no la pronuncian con la última vocal, así cuando se dice "es la
manta de buena clase", ellos dicen "es de buena class".
En sus costumbres son sencillos, sufridos trabajadores y muy sobrios, tanto que generalmente hacen dos comidas al día y no muy nutritivas. La primera suelen tomarla a las diez u once de la mañana y la segunda por la noche cuando vuelven de su faenas, que es casi siempre el clásico cocido, aunque no muy abundante, las más de las veces condimentado con un trozo de tocino y un puñado de garbanzos; están muy enamorados de sus usos y costumbres siendo reacios a implantar cosas nuevas o hacer alguna innovación. Tienen un gran apego al terruño tanto que a pesar de sus pocos medios económicos no emigran a otras tierras, ni cambiarían su suerte por la de otros, son bastante rutinarios. La labor de la escuela la anulan los mismos padres con sus enseñanzas arcaicas. Se dedican principalmente al pastoreo y agricultura, siendo raro encontrar quien se dedique a otros oficios o profesiones. En las fiestas y regocijos son muy bullanqueros y alegres, dándose el caso de que alguna vez en el baile público que se celebra en los días señalados se ve alguna mujer de avanzada edad que se solaza con algún compañero de su mismo tiempo bailando la típica jota, recordando los buenos años y quizá movidos por el vinillo que aunque bebido con moderación, en estos días corre con algo más de abundancia que en los días ordinarios y puede producir algo de efecto.
Costumbres típicas. Se conservan algunas con todo su antiguo esplendor, tal es la de "Los Mayos". Consiste en que todo varón , mozo o niño por muy pequeño que sea, tiene su maya; para ello, el día último de Abril por la noche, se reúnen en grupo aparte mozos, mozalbetes y niños de la escuela y cada uno de ellos, hace una relación de las chicas de su edad, las cuales sacan a suerte entre los de cada grupo, siendo la agraciada la maya respectiva. Al otro día el pueblo aparece de fiesta y se ven sus respectivos grupos de mozos y chicos endomingados, llevando cada uno de ellos su cestita con un cierto número de huevos cocidos para regalar a su maya. Esta engalanada lo espera en su casa en su casa en compañía de las amigas y a la llegada del mayo, este la felicita y hace entrega de su regalo, ella le invita lo mismo que a sus amigas y amigos de aquel que le acompañan a pastas, bollos y licores, haciendo baile a continuación en cada casa. Lo mismo se celebra en todas las casas que haya maya, bien sea de mozalbetes o de chicos, no teniendo nada de extraño ver ese día por las calles del pueblo, seis u ocho grupos con otras tantas rondallas a la vez; así pasa todo el día entre bulla, algazara y alegría, terminando la fiesta por la tarde con un baile general que se verifica en la plaza pública, en el cual, cada mayo baila con la maya respectiva.
